Cusco iniciará la construcción de la carretera Yauri–Suykutambo por S/321 millones
La postergada integración vial del corredor económico y turístico interregional del sur peruano está a punto de dar un salto cualitativo de carácter estructural. El Gobierno Regional del Cusco oficializó que este próximo lunes 15 de junio de 2026 arrancarán formalmente los trabajos físicos de construcción y mejoramiento de la carretera Yauri–Suykutambo, un ambicioso proyecto de infraestructura que demandará una inversión pública consolidada superior a los 321 millones de soles. La obra tiene como propósito estratégico establecer una conexión terrestre directa, fluida y asfaltada entre los departamentos de Cusco y Arequipa, atravesando geografías de la puna alta, cañones profundos y zonas con un vasto potencial arqueológico e histórico.
El proyecto de ingeniería civil contempla la intervención integral de 44.7 kilómetros pertenecientes a la Red Vial Secundaria, una ruta cuya precariedad e inestabilidad estacional han constituido históricamente barreras críticas para el transporte seguro de carga pesada, la logística comercial y el flujo de operadores turísticos receptivos. El trazo del proyecto se desplegará en el territorio de la provincia cusqueña de Espinar, recorriendo de forma específica los distritos de Yauri, Coporaque y Suykutambo, hasta alcanzar el límite departamental con Arequipa.

En dicho punto fronterizo, la nueva autopista empalmará de manera directa con las redes viales de la provincia de Caylloma, integrando a los distritos de Callalli y Chivay como nodos receptores del flujo vehicular.
De acuerdo con el riguroso expediente técnico elaborado y aprobado por la Gerencia Regional de Gestión de Inversiones de Infraestructura, el diseño de la vía incorpora exigentes estándares internacionales para responder a la compleja y hostil geografía de la cordillera sur.
El pliego de obras civiles incluye la edificación de 12 puentes vehiculares y alcantarillas de gran dimensión, además de cunetas de coronación, zanjas de drenaje profundo y robustos muros de contención. Para mitigar los riesgos asociados a desastres naturales de origen geodinámico, los equipos técnicos ejecutarán labores de estabilización de taludes mediante andenerías e instalarán sistemas dinámicos de protección ante eventuales deslizamientos de roca y tierra, garantizando la transitabilidad de la vía durante los 365 días del año.
Las autoridades estiman que este eje vial beneficiará de forma directa a más de 63,000 habitantes rurales, dinamizando el comercio agropecuario y optimizando los tiempos de acceso a los servicios de salud y educación.




























