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China y Estados Unidos: Hacia un entendimiento global para impulsar el desarrollo del Perú y América Latina

 China y Estados Unidos: Hacia un entendimiento global para impulsar el desarrollo del Perú y América Latina

En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y la competencia estratégica entre grandes potencias, el diálogo constructivo entre China y Estados Unidos emerge como una vía indispensable para abrir espacios de desarrollo regional. Para América Latina, y en particular para el Perú, la estabilidad comercial, la llegada de inversiones de infraestructura de calidad y la mitigación de crisis transnacionales dependen directamente de la capacidad de entendimiento entre las dos mayores economías del planeta. Desde Lima, el ex embajador del Perú en la República Popular China y especialista en asuntos internacionales, Juan Carlos Capuñay, analizó los desafíos y oportunidades de una relación bilateral fundamentada en la cooperación activa y la distensión.

El diplomático remarcó que el primer paso para consolidar un diálogo constructivo reside en identificar elementos comunes que respondan a las urgencias de la humanidad. Como ejemplo prioritario, Capuñay destacó la necesidad de articular un frente conjunto frente a los impactos del fenómeno El Niño, una alteración climática que golpea simultáneamente a los países sudamericanos, a las economías de Asia y a diversas regiones de África. Atender eventos extremos de esta magnitud requiere capacidades logísticas y financieras que sobrepasan a los Estados en desarrollo, por lo que la voluntad coordinada de ambas superpotencias resulta esencial para salvaguardar a las poblaciones vulnerables.

De acuerdo con el análisis de Capuñay, el orden económico contemporáneo descansa sobre un sistema fundado en la complementariedad, la interdependencia y una voluntad política compartida. En primer lugar, la complementariedad económica exige que la cooperación no privilegie a una sola parte, sino que genere beneficios tangibles para todas las naciones involucradas en las cadenas de valor. En segundo lugar, la interdependencia se fortalece mediante los tratados de libre comercio, la atracción de inversiones productivas y proyectos de conectividad global como la iniciativa de la Franja y la Ruta, que consolidan nuevos encadenamientos logísticos entre Asia y Sudamérica.

Finalmente, el ex embajador subrayó que el factor determinante es la voluntad compartida de actuar conjuntamente. Aunque China ha reiterado a las autoridades peruanas y a otros gobiernos su disposición formal para cooperar, la verdadera estabilidad global demanda un compromiso explícito asumido por Washington y Beijing. Concluyó que asumir el costo del desarrollo sostenible y encarar los grandes riesgos climáticos es una tarea que interpela a las dos principales potencias, las cuales deben privilegiar la colaboración pragmática por encima de la lógica de confrontación para garantizar la prosperidad de la Cuenca del Pacífico.

Fuente: CGTN Español.

Alisson Ayto

Alisson Ayto

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