Alza de combustibles en refinerías locales supera el incremento del crudo internacional, advierte el BCRP
La reciente escalada en el precio de los combustibles en el mercado peruano no se sustenta de manera exclusiva en las fluctuaciones del crudo en los mercados extranjeros. El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) advirtió que los precios de refinería locales del diésel y las gasolinas han experimentado incrementos porcentuales significativamente mayores a los registrados en las cotizaciones internacionales de referencia.
El gerente central de Estudios Económicos del BCRP, Adrián Armas, explicó que durante las últimas dos semanas se ha ensanchado la diferencia entre las tarifas fijadas por las plantas locales y los precios de paridad de importación:
«Los precios de refinería se han elevado en las últimas semanas más de lo que ha subido el precio internacional del diésel y de los gasoholes. Estamos viendo una mayor brecha con respecto a la paridad internacional, por lo que el aumento de precios locales responde a factores combinados del mercado interno y externo», precisó Armas.
Conflicto bélico y fallas en la cadena de distribución
El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Elmer Cuba, indicó que la escalada militar entre Estados Unidos e Irán en el Medio Oriente generó un encarecimiento del petróleo cercano al 60% a nivel global. No obstante, en el ámbito doméstico, los precios mayoristas en las refinerías de Petroperú y Repsol en el Callao reportaron ajustes de hasta 103% en el caso del diésel, cuyo valor por galón saltó de S/ 12.14 a S/ 24.66.

A este choque externo se añaden severas distorsiones en la cadena de suministro nacional. El BCRP identificó que los problemas operativos de almacenamiento y distribución de Petroperú en zonas del oriente —donde la estatal actúa como proveedor monopólico— han derivado en desabastecimientos críticos. Esta situación ha detonado protestas gremiales en regiones como Ucayali y presionado al alza los fletes de transporte interprovincial y el costo de la canasta básica de alimentos, obligando a los organismos reguladores a fiscalizar la formación de precios en las plantas de despacho mayorista.




























