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IRBin, el robot peruano que trabaja en el Aeropuerto Jorge Chávez

 IRBin, el robot peruano que trabaja en el Aeropuerto Jorge Chávez

La transición hacia un modelo de economía circular e innovación tecnológica aplicable a la gestión ambiental urbana ha registrado un hito significativo en la principal infraestructura aeroportuaria del país. IRBin, el primer robot de reciclaje automatizado e integrado con inteligencia artificial diseñado íntegramente en el Perú, consolidó con éxito su fase de despliegue operativo en las terminales nacional e internacional del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima. En sus primeras dos semanas de funcionamiento ininterrumpido en régimen de 24 horas, las dos unidades robóticas operadas en el recinto recolectaron y clasificaron de forma autónoma más de 2,000 envases, entre botellas de polietileno (PET), contenedores de vidrio y latas de aluminio, demostrando la viabilidad de la tecnología local para optimizar la segregación de residuos en puntos de alta concentración de flujo de personas.

El desarrollo de IRBin corresponde a la startup tecnológica peruana Cirsys, un proyecto de base científica que nació en los laboratorios de innovación de un programa universitario antes del periodo de la emergencia sanitaria global. Tras adjudicarse el cofinanciamiento estatal a través del programa «Startup Perú» del Ministerio de la Producción y superar fases de validación piloto en cadenas de supermercados locales, el equipo de investigación e ingeniería perfeccionó los algoritmos del robot para adaptarlo a entornos de alta exigencia logística. A diferencia de las máquinas de reciclaje tradicionales de reversa que operan en mercados internacionales, IRBin destaca por prescindir estrictamente del escaneo manual de códigos de barras o códigos QR. Su sistema se fundamenta en un modelo de visión artificial y redes neuronales entrenado con una base de datos de residuos que le permite identificar la materialidad del objeto por su morfología y características visuales superficiales, reconociendo incluso marcas de bebidas extranjeras consumidas por los viajeros internacionales.

El autómata no solo ejecuta tareas mecánicas de compactación y separación interna; integra un módulo de interfaz de interacción social que emplea locución de voz y expresiones faciales digitales animadas para guiar y motivar al usuario durante el proceso de descarte de residuos, elevando los índices de conciencia ecológica ciudadana en espacios públicos. En el aspecto de la interconexión digital, IRBin gestiona sus capacidades de almacenamiento mediante telemática de red, enviando alertas automatizadas a través de WhatsApp al personal de limpieza del aeropuerto cuando sus contenedores internos se aproximan a su capacidad máxima de carga, optimizando los tiempos de recojo en horas punta donde cada unidad puede procesar cientos de envases cada treinta minutos. El fundador de Cirsys, Miguel Ángeles, remarcó que frente a las estadísticas oficiales del Ministerio del Ambiente (Minam), que sitúan la tasa nacional de reciclaje de residuos sólidos en un relegado 2.1%, la masificación de estas tecnologías nacionales representa una herramienta interactiva indispensable para modificar los hábitos culturales de segregación de la ciudadanía y acelerar el desarrollo sostenible de las ciudades inteligentes en el Perú.

Alisson Ayto

Alisson Ayto

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