OEFA interviene tras detectarse fuga de petroleo por instalación de un punto de ordeño ilegal
La seguridad energética y el equilibrio ecológico de la provincia petrolera de Talara, en la región Piura, enfrentan un nuevo escenario de contingencia ambiental provocado por actividades criminales. El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente (Minam), activó un protocolo de supervisión e inspección técnica de emergencia en el sector denominado La Campana, tras confirmarse un derrame de hidrocarburos a gran escala originado por la manipulación e instalación negligente de una tubería clandestina destinada al robo y ordeño ilegal de petróleo crudo en el ducto de alimentación de la Refinería de Talara.
La investigación inicial in situ ejecutada por las brigadas del OEFA determinó de manera categórica que la fuga no obedeció a una falla estructural o desperfecto mecánico de los sistemas operativos formales de la infraestructura estatal de refinación. Por el contrario, el siniestro ecológico fue provocado por organizaciones delictivas dedicadas al mercado informal de combustibles, quienes perforaron el oleoducto troncal de la empresa estatal Petroperú para conectar derivaciones hechizas de baja resistencia, las cuales colapsaron bajo la presión del crudo y provocaron el escurrimiento del petróleo sobre las capas superficiales del suelo. Durante las jornadas del 3 y 4 de junio, los inspectores ambientales del Minam se desplegaron en el epicentro del derrame para fiscalizar el cumplimiento de los Planes de Contingencia y evaluar los niveles de afectación del sustrato andino-costero.

Frente a la gravedad del vertido, Petroperú procedió a activar sus mecanismos de respuesta inmediata ante emergencias ambientales por derrame de hidrocarburos. Cuadrillas de ingenieros y técnicos especializados de la empresa estatal se desplazaron a la zona de La Campana para ejecutar las faenas prioritarias de sellado del ducto dañado mediante grapas mecánicas de alta presión, contención física del hidrocarburo mediante barreras de suelo y el inicio de las labores de recolección y confinamiento del crudo libre. Los operarios iniciaron además el retiro y traslado controlado de las tierras severamente empapadas con petróleo, las cuales reciben el tratamiento de residuos peligrosos para evitar que las lluvias estacionales infiltren los contaminantes hacia las napas freáticas y acuíferos profundos que abastecen a las comunidades de la provincia de Piura.
Para delimitar con rigor técnico el área de impacto y el nivel de penetración fisicoquímica de los hidrocarburos aromáticos policíclicos, los laboratorios autorizados del OEFA establecieron una malla de puntos de monitoreo estratégico a lo largo del perímetro afectado, recolectando muestras testigo de suelo que serán sometidas a ensayos químicos de cromatografía de gases. La provincia de Talara adolece históricamente de una recurrente vulnerabilidad ambiental debido a la persistencia del hurto ilegal de crudo en oleoductos periféricos, actividades informales que al carecer de las más elementales salvaguardas de ingeniería civil suelen detonar daños permanentes e irreversibles en la flora xerofítica y la fauna local. El OEFA ratificó que mantendrá una fiscalización estricta sobre el cronograma de remediación de suelos a cargo de Petroperú, articulando acciones con el Ministerio Público y la Policía Ecológica para intensificar el patrullaje de los oleoductos de Talara con el fin de penalizar penalmente estas afectaciones que destruyen el patrimonio natural del norte del país.




























