Shi Heng Yi, el primer monje Shaolin peruano
Walter Zuazo tiene 67 años; él no es un peruano convencional, ni su vida cotidiana, ni mucho menos su indumentaria. Hace pocos años se convirtió en el primer monje Shaolin peruano y latinoamericano, un título que lleva con orgullo por todo el Perú y el mundo difundiendo la cultura Shaolin, el kung fu y las artes marciales, así como la fe y la filosofía budista.
Hoy, Walter nos abre las puertas de su pequeño templo en el distrito de La Victoria, en Lima – Perú, y pudimos conocer un poco más de su historia.
Zuazo nos cuenta que siempre fue amante del Kung Fu y de las artes marciales gracias a las películas de Bruce Lee y otras estrellas del cine que veía durante su juventud. Su sueño era convertirse en luchador de las artes marciales y tal vez, con el tiempo y con la disciplina, en un verdadero monje Shaolin.
Inició su travesía en el “Barrio Chino”, ubicado en el centro de Lima, donde aprendió el Kung Fu. Tras años de aprendizaje viajó a Estados Unidos para convertirse en monje budista en un monasterio Shaolin de Nueva York, donde ingresó como novicio y se preparó durante 14 años, hasta que hace 3 años que recibió la invitación de su maestro para ordenarse como un verdadero monje Shaolin en China, siendo el único latinoamericano en dicha ceremonia. Él fue ordenado monje superior Shaolin Monk de la 35° generación en el Gran Templo Shaolin de China y fue bautizado con el nombre de Shi Heng Yi, cuya traducción es “confiar eternamente”.
Para ello, Walter nos cuenta que tuvo que renunciar a su vida común, dedicarse al 100% a la práctica del Kung Fu y al budismo, a adoptar el celibato y a llevar una vida disciplinada que vaya en armonía entre el buen vivir, el cuidado de los seres vivos y la naturaleza, así como difundir la cultura Shaolin por todo el Perú.
Hoy, Shi Heng Yi es un gran maestro de las artes marciales y tiene cientos de discípulos en su templo en Venezuela, en su pequeño templo en Lima y en diferentes lugares donde realiza cursos y talleres de Kung Fu, Wushu, Taichi, Qigong entre otras disciplinas deportivas, muchas de las cuales las realiza en el Parque María Reiche de Miraflores.

Cuatro historias, un solo sueño
Durante nuestra visita al templo de Shi Heng Yi, conocimos a cuatro de sus discípulos quienes además nos mostraron un poco de su talento en las artes marciales.
Lorena Vindel, es una actriz hondureña muy reconocida por su participación en programas de televisión y cine. A sus 49 años, ella nos cuenta que dio un giro a su vida más allá de las pantallas para encontrar el equilibrio emocional y espiritual que complemente su vida y profesión.

Gabrielle Zavala, en cambio, es peruano y es maestro de Kung Fu desde hace 21 años. Cuatro de esos años trabaja con el maestro Shi Heng Yi y comparte su filosofía de que el Kung Fu es una alternativa para crear una mejor versión mejorada de uno mismo.

To Wei Junior Zuazo Villa, es hijo del maestro Shin Heng Yi, y desde pequeño practica el Kung Fu y hoy está enfocado en continuar el legado. Actualmente es maestro de Kung Fu y tiene bien en claro que la salud, la mente y el espíritu deben ir de la mano.

Finalmente, conocimos a Victoria Tola, la talentosa aprendiz de 15 años quien nos demostró sus habilidades en el Wushu o Kung Fu con espada. Ella nos cuenta que quiere ser competitiva en el mundo del arte marcial y tiene como ejemplo a sus compañeros durante sus prácticas diarias.

«Estimado lector, soy honesto al contarte que mis compañeros de CHNM y yo nos sentimos parte de la cultura Shaolin por un momento, aunque para nosotros solo pueda ser una ilusión algo lejana.
¿Qué aprendimos de la historia de nuestro amigo Shin Heng Yi? Que los sueños se pueden alcanzar y para lograrlo se deben hacer sacrificios por nuestra paz, por nuestra salud y nuestra propia existencia.»

Por: Carlos Marina Puscán




























